Desde el pico de la montaña del Mono a las orillas de la isla Cijin, esta capital del puerto de Taiwán ofrece bellas vistas de la costa, mercados nocturnos bulliciosos y joyas culturales.
Esta tumba-jardín imperial del siglo XVI, encargada nueve años después de la muerte del dirigente, es un ejemplo antiguo de la arquitectura mogol con piedra arenisca roja y mármol.
Asahikawa es el corazón japonés del sake, el pescado y el ramen. Sin embargo, también podrás disfrutar de un zoológico, un museo de esculturas, una aldea de cerámica, bonitos jardines e incluso pistas de esquí.
Aunque Hollywood la dio a conocer hace algunos años, esta bahía de revista sigue siendo uno de los escenarios más naturales de Tailandia del Sur para hacer una escapada.
Visita este gran templo dedicado a un dios hindú; su llamativa decoración no te dejará indiferente. Maravíllate ante sus santuarios dorados, los murales y cientos de estatuas.